El programa Valentina · Universitat Politècnica de València

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El programa Valentina


¿Por qué las chicas no estudian carreras técnicas? Tienen mejores expedientes y no les da miedo el esfuerzo. Saben que, en estas profesiones, serán valoradas igual que los hombres, por su mérito y capacidad, y que podrán ocupar cargos importantes.

Entonces ¿por qué? Porque en esto, como en todo, siguen pesando viejos estereotipos: que si son carreras masculinas, que son incompatibles a la larga con tener hijos, que si todos son chicos, que si hay mucho friki, mucho nerd y mucho geek, que mis padres prefieren que haga derecho o magisterio, que si mis amigas estudian otra cosa, que si a las chicas no nos gusta eso del código fuente…

Para combatir estos prejuicios absurdos, la Universitat Politècnica de València ha puesto en marcha el programa Valentina (en homenaje a Valentina Tereshkova, la primera mujer en viajar al espacio) que incluye diversas acciones:

- Mini serie Valentinas

- Talleres para alumnos de 4º de la ESO

Si quieres saber más, pincha en este enlace:


web UPV, futuro alumno: Programa Valentina

 

¿Quién es Valentina?

Valentina Vladimírovna Tereshkova nació el 6 de marzo de 1937 en el pequeño pueblo de Maslennikovo (antigua URSS) Su padre, que era conductor de tractores, murió en el frente de la segunda guerra mundial cuando ella apenas tenía 3 años. La familia, compuesta además por dos hermanos pequeños, se trasladó a la ciudad de Yaroslav y su madre se puso a trabajar en una fábrica de tejidos. Eran tiempos muy duros y la economía familiar apenas tenía recursos.

Valentina pisó por primera vez una escuela a la edad de 8 años, cuando terminó la guerra. A los quince años, entró a trabajar en una fábrica de neumáticos y siguió estudiando por correspondencia hasta obtener el título de ingeniera técnica industrial con la calificación de sobresaliente.

Valentina siempre quiso volar, así que se inscribió en un aeroclub y, con 22 años, llegó a tener en su haber más de 100 saltos en paracaidas. El club resultó ser una organización auxiliar de la fuerza aérea soviética y, cuando las autoridades anunciaron una misión espacial, Valentina se inscribió como voluntaria en el centro de entrenamiento para astronautas.

Tereshkova fue elegida entre 400 candidatas, a pesar de que no obtuvo los mejores resultados en las pruebas. Tenía carisma, actitud, era una comunista declarada y trasmitía los ideales que se le suponía a la "nueva mujer soviética".

A la edad de 26 años se convertió en la primera mujer y el primer civil en viajar al espacio, solo dos años después del primer vuelo tripulado por un humano, Yuri Gagarin. El viaje en la nave Vostok 6, que se prolongó tres días, del 16 al 19 de junio de 1963. El viaje de Tereshkova duró exactamente 70 horas y 50 minutos, tiempo suficiente para dar 48 vueltas alrededor de la Tierra (lo que significa que vio un nuevo amanecer cada hora y media).

En realidad, el viaje fue prácticamente un infierno: una vez en marcha, Valentina se dio en cuenta de que la órbita de la nave se desviaba 90 grados, error que consiguieron corregir desde la Tierra. Por otra parte, los alimentos que prepararon no estaban en condiciones, con lo que se pasó las 70 horas a bordo sin comer. Desde el primer momento comenzó a sentir calambres por la falta de movimiento y dolor en los hombros. En el aterrizaje, se golpeó la nariz contra el casco y cayó en medio de un lago enorne y profundo. Gracias a su gran fortaleza fiísica y mental, consiguió nadar hasta la orilla. A su llegada, se convirtió en una heroína nacional.

Como curiosidad, en noviembre de ese año, se casó con el cosmonauta Andrián Nikoláyev y un año más tarde nació su hija Elena, lo que despertó un gran interés científico porque era el primer bebé de padres que habían viajado al espacio.

La misión de Tereshkova constituyó, además, un experimento cuyo objetivo era determinar si las mujeres tenían la misma resistencia física y psicológica que los hombres. Los resultados no dejaron lugar a dudas.

Por otro lado, EEUU tardó 20 años en enviar a una mujer al espacio. Fue Sally Ride en 1983. Después de ella, ingenieras de otros países han llevado a cabo misiones espaciales, pero Valentina sigue siendo la única que vivió esa aventura absolutamente sola a bordo de una nave espacial.

Valentina Tereshkova fue investida doctora honoris causa por la Universitat Politècnica de València en junio de 1991.

Si quieres saber más, pincha en este enlace:

web UPV, honoris causa: Valentina Tereshkova

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estreno de la serie